Un control de calidad fiable depende en gran medida de una inspección de superficies precisa, cuantificable y reproducible. La planitud y el acabado de la superficie del microbalance de cristal de cuarzo (QCM) son fundamentales para su precisión, y ambas mediciones en 3D garantizan un proceso de fabricación y unas medidas de control adecuados. A diferencia de la técnica de sonda táctil, el Nanovea Perfilómetro realiza una medición tridimensional sin contacto de la superficie de la muestra. Esto elimina el riesgo de crear microarañazos en la superficie del QCM que puedan causar imprecisiones o errores en la medición de la masa.



