El acabado del mecanizado es el resultado de diferentes técnicas de corte que presentan diferentes características superficiales. La planitud, la rugosidad y la textura de una superficie cortada/mecanizada son fundamentales para su uso final. Un corte limpio y preciso reduce el trabajo adicional de rectificado y eliminación de bordes irregulares. Por ejemplo, en la fabricación de baldosas de mármol, un corte impreciso e irregular puede provocar desajustes durante la instalación del suelo de baldosas. La medición cuantitativa de la textura, la consistencia y la rugosidad de la superficie, entre otros aspectos, es fundamental para mejorar el proceso de corte/mecanizado y las medidas de control de calidad.



